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La atención educativa a la diversidad: las escuelas inclusivas
María Rosa Blanco

 

 

 

BLANCO, María Rosa (2009). “La atención educativa a la diversidad: las escuelas inclusivas”, en MARCHESI, Álvaro, Juan Carlos TEDESCO, César COLL (coord.). (2009). Calidad, equidad y reformas en la enseñanza, Madrid, Fundación Santilla y OEI.

RESUMEN

El texto reflexiona y realiza propuestas para que el derecho a una educación de calidad sea garantizado a todas las personas, sin ningún tipo de discriminación, ya que la inclusión pasa por la igualdad de derechos y por lograr que todas las personas “sientan que forman parte” de la escuela.
El interés por la equidad en la década del noventa como objeto de las políticas educativas no fue la prioridad en los sistemas educativos, lo que explicaría la persistencia de las desigualdades y la segmentación en la calidad. Para avanzar en este aspecto, es preciso que la equidad sea central en las políticas educativas generales. Equidad no significa tratar a todos por igual, sino dar más a quien más necesita ofreciendo los recursos que se requieren para estar en igualdad de condiciones de aprovechar las oportunidades educativas.
La autora señala que la inclusión implica una visión diferente de la educación basada en la diversidad, ya que los sistemas educativos siguen funcionando con esquemas homogeneizadores. Cada estudiante es portador de un conjunto de diferencias, por lo que la atención a la diversidad se refiere a cualquier persona y nos solo a aquellos grupos considerados como “diferentes”, aunque requieran de medidas más específicas y ajustadas para ser atendidos; la educación ha de brindar una respuesta equilibrada a lo común y lo diverso. El texto advierte que diversidad no debe confundirse con desigualdad, aunque en nuestra región vayan de la mano. La educación tiene la obligación de minimizar las desigualdades sin desvalorizar las diferencias, ya que los tratamientos uniformes profundizan las desigualdades y atentan contra el derecho a la propia identidad. El documento indica que muchas veces las diferencias se convierten en “dificultades de aprendizaje” debido a la falta de ajuste en la oferta educativa a las necesidades de los estudiantes. El progreso de los alumnos no depende solo de sus características personales, sino del tipo de oportunidades y apoyos que se brindan.
Una escuela inclusiva es una escuela democrática y plural, que acoge a las personas sin mecanismos de selección o discriminación, y trasforma su cultura, organización y pedagogía para la participación de todos los estudiantes.
Respecto de las políticas para la atención a la diversidad, se argumenta que es necesario lograr un equilibrio entre la atención a la diversidad y la cohesión social. La diversificación de la oferta educativa debe acompañarse de mecanismos y estrategias que fortalezcan la demanda por una educación de calidad desde los sectores vulnerables, dado que su mayor acceso no significa mejores oportunidades de aprender. También se requiere avanzar hacia el diseño de curriculums que consideren las necesidades de aprendizaje de todos los estudiantes. Sin embargo no debe perderse de vista que es en las prácticas pedagógicas y las relaciones interpersonales donde la educación adquiere significación. Finalmente, se requiere que los sistemas de evaluación consideren la diversidad del alumnado, ya que suelen contener ítems no pertinentes para niños aborígenes, de zonas rurales o urbanas marginales o para las niñas. Esta falta de pertinencia puede enmascarar el verdadero grado de aprendizaje de ciertos grupos, por lo que se debe reflexionar sobre el diseño de sistemas de evaluación que no sean excluyentes y aporten información sobre el aprendizaje en sentido amplio.
La concreción de políticas generales se traducen en la educación intercultural para todos, el enfoque de la igualdad de género, un currículum flexible ajustado a los contextos y necesidades de aprendizaje, calendarios escolares flexibles y sistemas de apoyo para las escuelas con mayores necesidades.


Palabras claves: educación, calidad de la educación, diversidad cultural, equidad, políticas públicas

Autor/a
> María Rosa Blanco
Licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense de Madrid. Desde 1998 trabaja en la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Látina como responsable de educación inclusiva, educación y cuidado de la primera infancia e innovación productiva.